La orden califica la actuación del Ayuntamiento de Valencia de "expolio del patrimonio histórico" de este barrio
El megaproyecto urbanístico de Rita Barberá (PP) en el barrio valenciano del Cabanyal puede tener los días contados. El Ministerio de Cultura considera que el plan del Ayuntamiento de Valencia supone un “expolio del patrimonio histórico” de este antiguo barrio de pescadores, que el consistorio valenciano pretende demoler para prolongar la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.
En un documento interno al que ha tenido acceso Público, Cultura obliga al equipo municipal a que proceda a la “suspensión inmediata de la ejecución” del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del Cabanyal-Canyamelar, aprobado en 1998 por el Gobierno de Barberá. También requiere a la Generalitat Valenciana “para que suspenda todas las actuaciones administrativas relacionadas con el Plan”.
Dicho proyecto establecía el derribo de 1.660 viviendas, pero desde el mismo momento en que se aprobó, se topó con la oposición frontal de sus vecinos, que constituyeron la plataforma Salvem el Cabanyal y decidieron frenar a toda costa las intenciones del Ayuntamiento.
Para los miembros de esta asociación, este plan urbano supone un destrozo irreparable del patrimonio. Además, acusan al Consistorio de permitir la degradación de las viviendas del barrio, protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) por su entramado urbano derivado de la alineación de las antiguas barracas de pescadores, para comprar barato. Tras años de litigios y peleas judiciales, el Tribunal Supremo dictaminó, el pasado 25 de mayo, una sentencia que obligaba a Cultura a declarar si la actuación municipal era, o no, un acto de expolio. El Alto Tribunal exigía a Cultura que basara su decisión en una serie de informes técnicos. Dicho y hecho. El Ministerio afirma que la declaración de expolio está “apoyada en múltiples informes técnicos”.
En concreto, Cultura argumenta su decisión tras haber recabado documentos de la Real Academia de la Historia, el Consejo Superio de Colegios de Arquitectos de España, la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico (dependiente del propio minitsreio), la Secretaría General Técnica del Ministerio de Vivienda y del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Estos cinco informes coinciden: la prolongación de la avenida Blaco Ibáñez (una de las arterias principales de Valencia) hasta las playas del norte de la ciudad causaría un destrozo irreversible en el sobre el patrimonio histórico-artístico del barrio del Cabanyal.
Varapalo a Barberá
Así, Cultura entiende que este plan urbanístico impulsado por Barberá “ha sido dictado prescindiendo de toda consideración por los valores histórico-artísticos que motivaron la protección del conjunto histórico” del lugar. La resolución ministerial supone un varapalo monumental para la alcaldesa de Valencia, quien a pesar de la resistencia vecinal, se empeñó una y otra vez en sacar adelante este proyecto. De hecho, el Ayuntamiento ya ha acometido 43 rehabilitaciones. Incluso ha comprado 260 casas con la intención de demolerlas. Cuando el Consistorio conoció la sentencia del Tribunal Supremo, incluso anunció que agilizaría los derribos. Ahora, Cultura tumba las intenciones del Gobierno municipal. Argumenta que la orden “coincide con la sentencia de 2004 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, confirmada por el Tribunal Supremo, que declara competente al Estado en la protección del Patrimonio Histórico contra el expolio”.
http://www.publico.es/espana/282997/gob ... l/valencia